CARDINAL®, Responsabilidad y Compromiso Fundamental
 

Columna 014:
El respeto simplificado en terminologías sociales

 
 
 
CARDINAL®, Responsabilidad y Compromiso Fundamental
 
Por: Israel Mendoza Torres.
 
 

En cierta ocasión me encontraba conversando con varias personas dentro de una reunión, y se me ocurrió tutear a un señor de más o menos 45 o 50 años. La gente reunida volvió hacía mí y me miró con tal sentencia, que me comencé a sentir un tanto incómodo.

 

Una de esas tantas miradas me preguntó “¿por qué le hablaste de tú al señor?”. “Es una falta de respeto que tutees a una persona más grande que tú”. Ah, caray. No sabía que el respeto se media en función de tutear o no a una persona.

 

Creo que el respeto es indispensable en todos los sentidos de la palabra. Sin embargo, hay muchas personas que le hablan de usted a otra mayor y son irrespetuosos con ellos a la vez. Entonces ¿en dónde está el tan aclamado respeto?

 

Al señor que le hablé de tú me dijo después, “lo que sucede es que piensan que un joven no puede hablarle de esa manera a una persona mayor”. Y yo le comentaba que al hablarle de tú era una manera mucho más amigable de entablar una conversación.

 

Haciendo memoria, mi maestro de ‘Creación Literaria’ me decía que le hablará de tú, que el respeto se demuestra de muchas maneras, pero en la forma en que te diriges a una persona, no si le hablas de tú o de usted. Pero finalmente nos enseñaron que esas terminologías son indispensables cuando estás en “sociedad”.

 

Copyright © GayStales.
Modelos: Desconocidos.

 

Como decía al principio, muchas personas se hablan “con respeto” dirigiéndose como “Buenas tardes, señor. ¿Cómo le va?” y dando la vuelta retroceden a ese supuesto respeto al decir “es un creído. Es un vegete” —¿y dónde está el respeto?—.

 

Señora, por qué no se fija. Pinche ciega”, “disculpe, ¿por qué no se calla?”, “Vieja estúpida, piensa que por sus años ya me comió el mandado…”, son de esas expresiones que logro escuchar cuando salgo a caminar. Lo que pretendo es refrescarme con el viento, y lo que corre por mis oídos son esas muestras de “insultos respetuosos”.

 

La verdad es que siempre he pensado que no hay nada de malo en que a una persona mayor de edad que tú la tutees, siempre y cuando el respeto (pero el verdadero respeto) exista. Yo puedo hablarle a una señora mayor “Hola, qué bien te ves” y jamás estoy faltándole al respeto.

 

Creo que son cuestiones sociales y de la doble moral que la misma iglesia nos ha impuesto.

 

En otra ocasión, estábamos platicando varias personas, entre ellas la señora que ayuda al servicio doméstico de una vecina del lugar, y su hijo se dirigía a mí como “joven Israel, a usted ¿qué le gusta hacer cuando no escribe?”. Antes de contestarle a éste muchacho, le dije “no me hables como si fuéramos diferentes. Ambos somos seres humanos. Ni tú ni yo somos menos que el otro. Así es que mejor llámame por mi nombre y punto”.

 

Entonces, esa es otra de las cada vez más formas de segregarse el propio ser humano. Yo entiendo que debe de haber un orden, que hay derechos y obligaciones, pero eso de los distingos me parece que es de seres humanos faltos de valores propios (la sociedad se los tiene que dar porque sólo así existen).

 

Y existen muchas maneras de hacer las diferencias, por ejemplo que si eres señor o joven, si eres hombre o mujer, si eres blanco o negro, si estás alto o chaparro, si tienes el cabello largo o corto, si te viste como él o como ella, si eres albañil o doctor, si eres hombre y te gustan los hombres, si eres mujer y te gustan los hombres y las mujeres, si eres maestro o alumno… el respeto va mucho más allá que de la mano de mediocres formas de pensar.

 

 

IMPORTANTE: Copyright © 2008 Israel Mendoza Torres. La columna ‘Cardinal’, así como El logotipo y nombre de ‘Cardinal’, están resguardados bajo los términos del Derecho de Autor. Prohibida su reproducción parcial o total sin autorización por escrito de su autor.

 

© La vida no es más que el fruto de lo que vamos construyendo. No hagamos lo que no queremos que un día nos hagan a nosotros; porque el tiempo es sabio y pone todo en su lugar, tarde o temprano. . . No hagamos sexo por el simple hecho de hacerlo; porque las enfermedades serán la peor consecuencia… La mejor arma contra la ignorancia es la lectura; aprendamos a leer más para ampliar nuevos horizontes en nuestra mente…

 

 

Expidan todos sus comentarios, quejas o sugerencias al correo electrónico: Correo electrónico
 

¡Hasta la próxima!
 

 
 
 
© VeracruzGay.com & Israel Mendoza Torres ● 2008 ● Derechos Reservados ● México